Con esta pregunta un cliente me dejó con las ganas de responderle que efectivamente tenía razón, sin embargo, llevado a la realidad, está dificil de implementar, yo le argumentaba cuales eran los factores a revisar para el próximo año con respecto a las perspectivas del 2017 en Colombia, los cuales para mí son:

Las consecuencias de la reforma tributaria, que a pesar de ser ejecutada en el 2018, se está esperando que se defina lo antes posible para definir si Colombia pasa de calificación BBB+ a BB-, dependiendo de esto, los inversionistas seguirán invirtiendo en este país o escogerán mejores opciones.

El proceso de paz, que dependiendo de cómo quede y que está dispuesto a ser negociado, podemos revisar un impacto positivo o negativo para la economía Colombiana, todo tiende a ser sujeto de revisión y continuar con el dialogo para llegar a un mejor acuerdo.

El impacto del aumento o disminución de los precios del petróleo a nivel mundial.

Las políticas que se implementen para la reducción de la inflación por medio del aumento de las tasas de interés o por la estabilización de los precios en los alimentos.

Alguna variable que tenga influencia, adicional al incremento o disminución de los precios del petróleo, sobre el dólar que genere un aumento o disminución en el mismo.

Pero nunca pensé en el gasto público, ya de entrada asumí que este se va a mantener; sin embargo, si se bajara el gasto público, todo sería más fácil para los colombianos, muy seguramente ya no tendríamos que sacar de nuestro bolsillo para cubrir el hueco de 23 billones de pesos que dejó la caída de los precios del petróleo.

¿Qué pasa si el gasto publico baja? Es la mejor pregunta, a comienzos del 2016, el gobierno presento una reducción importante en este rubro, sin embargo, esto no fue suficiente, así que, no solamente se debe pensar en que bajar el gasto va a presentar mejoras, sino que también es importante saber en cuanto se debería bajar para presentar un resultado idóneo.

Un recorte fiscal no significaría mayor cosa si la posición no fuera cuantificada de manera idónea, sin embargo, reducciones en los presupuestos de los ministros, entidades que actualmente no aportan nada al país, bajas en el presupuesto de entidades repartidoras de dinero que se dedican solamente a reprocesar información y recortes en personal que actualmente no da utilidad a su desempeño, tendrían un fuerte impacto sobre lo que busca el país.

No obstante, esto muy seguramente no se va a realizar, razón por la cual yo ni siquiera conté con esto para realizar un análisis sobre las perspectivas que tengo estipuladas para el 2017. Lamentablemente no se va a dar un recorte de personal, ni el gobierno buscará bajar el presupuesto que tiene, razón por la cual, los que estamos revisando las proyecciones económicas para el próximo año, debemos tener en cuenta un incremento en los impuestos realizado por la reforma tributaria, las consecuencias del proceso de paz y la evolución de los precios del petróleo como principales factores a evaluar.