El riesgo de invalidez es la posibilidad de que a una persona que está ejerciendo sus labores de manera adecuada y estable le ocurra un evento que la deje incapacitada de manera total y permanente, o de forma temporal y que le impida seguir trabajando como lo hace en la actualidad. Para cubrir este riesgo hay varias soluciones, una es por medio de las Aseguradoras de Riesgos Laborales; sin embargo esta únicamente aplica si el riesgo fue en la oficina o ejerciendo una actividad del trabajo fuera de las instalaciones y en horas laborales. Otra forma es por medio de la construcción de un capital que le permita a la persona disponer de este dado el caso en el que se presente la necesidad,  o finalmente solucionar la situación mediante un seguro de invalidez.

También es importante tener claridad sobre la cobertura de la póliza y sobretodo del clausulado, ya que estos en su mayoría cubren del 50% en adelante dada la definición que tienen de incapacidad total, en donde definen que es la pérdida del 50% o más de su capacidad laboral.

Esto no va ligado a la profesión. Es decir, si un médico cirujano pierde un dedo, este podría ser un 20% de su cuerpo, por lo tanto este médico no se podría cubrir para este caso, dado que por definición es el 50% en adelante. Sin embargo, teniendo en cuenta su actividad diaria, la pérdida del dedo implicaría el 100% de sus ingresos y la persona no podría ejercer su actividad tal como lo hacía antes, dejando de recibir los mismos ingresos.

Cubrirse ante este riesgo es muy importante, ya que dado el caso en el que ocurra algún evento que nos deje sin la posibilidad de trabajar, entramos en un proceso muy complicado y esto impacta directamente a nuestras finanzas personales. Debemos tener mayor información acerca de este tema y no debe ser tomado a la ligera, ya que en cada caso funciona de manera diferente.